Trastornos del comportamiento y situaciones de vulnerabilidad: Dificultades relacionadas con factores comportamentales
"Nuestro carácter es el resultado de nuestra conducta".(Aristóteles)
El tema de este blog hablaremos
un poco sobre el manejo de las dificultades relacionadas con factores
comportamentales en niños y adolescentes en el ámbito educativo. Así mismo
abordaremos un poco de la definición de estos trastornos, cómo evaluarlos, las
necesidades educativas de los estudiantes afectados y las estrategias de
intervención efectivas en el aula.
Definición del Trastorno
Se refieren a patrones de
conducta que son inapropiados para la edad del estudiante y que interfieren
significativamente con su aprendizaje y el ambiente escolar. El niño con
dificultades de comportamiento tiene incapacidad o dificultad para participar
en la vida escolar y conseguir los aprendizajes escolares, al tiempo que
presenta problemas para relacionarse con el entorno afectando a su desarrollo
personal, afectivo e intelectual. Trastornos comunes relacionados con estos
factores son el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), el
Trastorno de Conducta y el Trastorno Oposicionista Desafiante (TOD).
DATO IMPORTANTE:
- Algunos estudiantes tienen dificultad para aprender en la escuela debido a problemas de conducta.
- Las escuelas utilizan un proceso llamado evaluación funcional de la conducta para determinar la causa.
- Una evaluación funcional de la conducta puede llevar a la creación de un plan para modificar el comportamiento.
¿Cómo se evalúa el
comportamiento?
La evaluación de dificultades
relacionadas con factores comportamentales en estudiantes es un proceso
integral y multidisciplinario que busca identificar y comprender los
comportamientos disruptivos para desarrollar intervenciones adecuadas.
Pasos de una evaluación
funcional de la conducta
1. Definir el comportamiento:
Lo primero es definir la conducta del estudiante. Usar un lenguaje impreciso o
general dificulta entender lo que está ocurriendo. Por eso es importante que el
equipo sea específico y objetivo.
2. Reunir y analizar la
información: Después de definir la conducta, el equipo recopila
información. Podrían revisar el expediente escolar, entrevistar al personal
escolar que trabaja con el estudiante y evaluarlo o realizarle pruebas
También el estudiante puede
proporcionar información. Solo él sabe cómo se siente en el momento. Pedir al
niño que intente llevar un registro de sus sentimientos y emociones podría
ayudar al equipo, así como observar las reacciones de los compañeros de clase.
3. Determinar la causa del
comportamiento: Con la información que ha sido recopilada, el equipo
intenta explicar cuál es la causa del comportamiento y de qué manera ese
comportamiento beneficia al estudiante.
4. Desarrollar un plan: el
equipo intenta determinar si su explicación es acertada. Para ello, el
psicólogo escolar o el especialista sugieren cambios en la escuela para
averiguar si el comportamiento cambia. A su vez, la escuela crea un plan de
intervención del comportamiento para enseñar y recompensar las conductas
positivas del estudiante.
Necesidades Educativas
Los estudiantes con dificultades
comportamentales requieren un entorno educativo que sea estructurado y que
proporcione apoyo emocional y social.
Ambiente Estructurado: Un
entorno con rutinas claras y expectativas consistentes puede ayudar a reducir
la ansiedad y mejorar el comportamiento.
Apoyo Emocional: Acceso a
consejería o apoyo psicológico para manejar emociones y desarrollar habilidades
de afrontamiento.
Adaptaciones Curriculares:
Modificaciones en el currículo o métodos de enseñanza para acomodar las
necesidades individuales del estudiante.
Intervenciones Personalizadas:
Planes de intervención conductual que se adapten a las necesidades específicas
del estudiante.
¿Qué pautas debe seguir el docente en el aula ante problemas de conducta
- No perder el control de la situación.
- Utilizar un tono de voz adecuado y un lenguaje claro.
- Hacer consciente al menor de la importancia de la situación.
- No utilizar conductas negativas: gritar, golpear… Resulta incoherente que un niño comprenda que gritar está “mal” si lo pedimos gritando.
- Retar al niño es un error habitual. El docente debe guiarlo hacia la reflexión y mejora de su propia conducta.
- Elegir una técnica de modificación de conducta adecuada es esencial para modificar la conducta.
Ante los malos comportamientos y conductas disruptivas, ¿Cómo debo actuar en el aula?
Reforzamiento: Utilizar reforzadores es una técnica muy común. Tenemos diferentes formas de reforzar las conductas en los niños.
· Positivo: Elogiar o recompensar conductas (Si
permanece sentado durante la tarea, le damos 2 minutos de juego libre)
·
Negativo: Contrario al refuerzo positivo, se
anula el refuerzo si no cumple la demanda específica (Si se levanta durante la
tarea, no tienes tiempo de juego libre)
· Castigos: Esta técnica es vista de forma
negativa por muchos profesionales de la psicopedagogía infantojuvenil. No es
recomendable hacer uso de ella en las primeras etapas de la vida y se han
demostrado efectos muy negativos tras su uso: niños y niñas desmotivados y con
muy baja autoestima. Encontramos dos tipos de castigo:
· Positivo: Damos al niño algo negativo antes una
conducta indeseada. (El uso de las pegatinas rojas cuando los niños hacen algo
mal, o añadir tareas por mal comportamiento.)
· Negativo: Eliminamos algo positivo si la conducta negativa aparece. (Si golpea a los compañeros, no sale a jugar al patio).
Estrategias Generales para el
Aula
·
Ambiente Inclusivo: Crear un ambiente de
aula inclusivo donde todos los estudiantes se sientan valorados y respetados.
Fomentar la empatía y el respeto entre los compañeros.
·
Resolución de Conflictos: Enseñar y
modelar habilidades de resolución de conflictos para ayudar a los estudiantes a
manejar desacuerdos de manera constructiva.
·
Comunicación Efectiva: Mantener una
comunicación abierta y constante con los padres y otros profesionales
involucrados en el apoyo al estudiante.
·
Programas de Habilidades Sociales:
Implementar programas que enseñen y refuercen habilidades sociales y
emocionales, como el trabajo en equipo, la empatía y la resolución de
problemas.
·
Estrategias de Autocontrol: Enseñar a las
estudiantes técnicas de autocontrol y autorregulación, como el uso de auto
instrucciones y técnicas de relajación.
En conclusión, abordar las dificultades relacionadas con factores comportamentales en el aula requiere una combinación de evaluación cuidadosa, comprensión de las necesidades educativas y la implementación de estrategias de intervención efectivas. Los maestros y psicopedagogos deben trabajar juntos para proporcionar un entorno estructurado y de apoyo que promueva el desarrollo positivo y el éxito académico de estos estudiantes.
Referencias bibliográficas
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Dificultades del comportamiento.
(2009, 28 febrero). EL RINCÓN DE AL. https://morcu.wordpress.com/dificultades-del-comportamiento/
·
Lee, A. M. (2024, 10 junio). ¿Qué es una
evaluación funcional de la conducta? Understood. https://www.understood.org/es-mx/articles/functional-assessment-what-it-is-and-how-it-works
·
Recuperado de: https://www.unir.net/educacion/revista/problemas-de-conducta-en-el-aula-te-damos-algunas-pautas-como-maestro/
·
Barragán, A. A. (2023, 29 junio). Problemas de
conducta en el aula y su manejo - ISEP. ISEP. https://www.isep.es/actualidad/problemas-conducta-manejo-docente/
·
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